Visceral
Instinto salvaje ven a mí
si alguna vez te despedí
hoy reconcilio todas mis heridas
para prender el fuego.

Instinto salvaje eres parte de mí
te tomo en mis manos y formo una esfera
que esparzo en mi vientre
y resbala como lava por mis caderas.
"El camino es extenso"
escucho en una canción,
las llamadas de la urgencia
inhiben mi expresión.
Nací en una cuna verde
rodeada de enredaderas
y seres pequeñitos,
me quedaba dormida con un grito
y el susurro de un angelito
Mi árbol tiene una parte pura
y un lado negro, carbonizado y viscoso,
los niños ahí se mueren
y a cambio aparecen monstruos rocosos.
De niña fui muy creativa
y mi instinto era animal,
me sentía como un lobo
al compás de los pasos que daba.
Mi papá el patio regaba,
cuando de la vega llegaba,
y yo solita me desnudaba
para meterme al barro por completa.
Soy salvaje desde siempre,
niña, joven, mujer, anciana, hembra.
Hembra pura,
amante y buena madre,
rujo y cobijo.
Tengo un templo del cielo
justo debajo de mi falda,
el que ahora voy despertando,
para juntos elevarnos,
se humedece con tu canto
como el pasto en las mañanas
me miras con amor y sé
que eres quien merece recibirme
mereces recibir mi nueva medicina,
Te doy todo mi amor,
nueva medicina.
Te doy todo mi amor,
tú, mi nueva medicina.
Nueva Medicina.
Ah, nueva medicina.
Te amo.
Me amas.
Te amo.

si alguna vez te despedí
hoy reconcilio todas mis heridas
para prender el fuego.
Instinto salvaje eres parte de mí
te tomo en mis manos y formo una esfera
que esparzo en mi vientre
y resbala como lava por mis caderas.
"El camino es extenso"
escucho en una canción,
las llamadas de la urgencia
inhiben mi expresión.
Nací en una cuna verde
rodeada de enredaderas
y seres pequeñitos,
me quedaba dormida con un grito
y el susurro de un angelito
Mi árbol tiene una parte pura
y un lado negro, carbonizado y viscoso,
los niños ahí se mueren
y a cambio aparecen monstruos rocosos.
De niña fui muy creativa
y mi instinto era animal,
me sentía como un lobo
al compás de los pasos que daba.
Mi papá el patio regaba,
cuando de la vega llegaba,
y yo solita me desnudaba
para meterme al barro por completa.
Soy salvaje desde siempre,
niña, joven, mujer, anciana, hembra.
Hembra pura,
amante y buena madre,
rujo y cobijo.
Tengo un templo del cielo
justo debajo de mi falda,
el que ahora voy despertando,
para juntos elevarnos,
se humedece con tu canto
como el pasto en las mañanas
me miras con amor y sé
que eres quien merece recibirme
mereces recibir mi nueva medicina,
Te doy todo mi amor,
nueva medicina.
Te doy todo mi amor,
tú, mi nueva medicina.
Nueva Medicina.
Ah, nueva medicina.
Te amo.
Me amas.
Te amo.

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