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Mostrando entradas de julio, 2008

Tampoco me importa

Desapareciste. ¡Pum pam flash y desapareciste!, como una espinilla cubierta con pasta de dientes durante una semana o el barniz de un viejo mueble. Pero yo no, ni me escabullo entre la gente, ni me escondo bajo la alfombra. Yo me quedo acá aunque me vea igual de ridícula que una carretilla mojada y oxidada por la lluvia e igual de pequeña e insignificante que una miga de pan, aunque me sienta casi tan tonta como los que compran aparatos digitales modernos en el paseo ahumada. Es que me encariñé con un personaje de caminar tranquilo, que escondía sus fascinantes manos en los bolsillos, el guapo envuelto con cueros, mezclillas, bototos y remaches… Qué más da

¡Salga del clóset, mujer!

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La masturbación, lamentablemente, para muchas de ustedes, mis comadres, tema prohibido. A pesar de estar en el siglo XXI, vivir con tantos avances industriales y tecnológicos y, supuestamente, ser más liberales. La autoestimulación continúa siendo el secreto de las mujeres, algo que muchas veces nos avergüenza, producto de la educación sexual que algunas hemos recibido, los prejuicios, ideas equívocas y/o el miedo de que nos traten de “hueonas calientes” o “desesperadas por un pico”. La masturbación ha sido tan censurada y cuestionada por la sociedad que incluso se ha llegado a decir que puede causar enfermedades o efectos negativos (granos, fatiga u ojeras). Mmm... Bueno, eso no es del todo falso, pues hay un efecto negativo comadres, la culpa. La culpa, provocada por las razones anteriormente mencionadas u otras, no debiera existir, puesto que satisfacer nuestras necesidades sexuales, al igual que para los hombres, es algo absolutamente normal. Si usted es una de esas mujeres que lue...

Estado sólida - líquida - gaseosa

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Hay algo que me inhibe. Te pido ayuda para no desvanecerme. Es miedo y algo más. Te cuento de a poco, pero no salgas corriendo. No quiero que nadie sepa, fuera del indicado. Creo que tú eres eso, el indicado… Es. Es algo malo para el alma, pienso que, a la mía, la luz no alcanza a iluminarla por completo. Mira, ¿ves ahí adentro? Lo sé, es un rincón oscuro. Pero espera, no te vayas como todos, te necesito un momento. Dedícame un tiempo, yo voy a dedicarte mi vida. Ven, abrázame. Si me permites voy a besar tus mejillas. Sí, ambas. También quisiera hacerlo con tu frente y cuello, tus manos, tu espalda. Yo no pido nada, nada más que el silencio de tus húmedos labios y la atención de tus oídos-corazón. Nada más que acciones y no consejos. Dime que puedes hacerlo y limpiaré todos los días tus heridas. Existe por favor, hazte realidad. Quédate para siempre, el siempre que tu elijas. No importa cuanto tiempo sea, sólo pido que no sea menos que el necesario, ¿bueno? De otro modo voy a convertir...