Tan (inde)pendiente
De repente a mis ojos les da conjuntivitis, pierden el sentido de la visión y se adentran. A veces mis oídos agudizan más su agudización, vuelan hasta allá con y en lo que escuchan. En ocasiones mi boca se mueve para murmurar algo más inquietante, atendible, seductor de lo normal. De repente a mis extremidades les da el síndrome de las piernas inquietas, pero no cuando duermo. A veces a mis ánimos les dan ganas, y/o viceversa, se compran razones, tenidas, sonrisas, caricias. En ocasiones mi cuerpo ejerce su autonomía y se va, en ciertos ocasos mi cuerpo es autómata y se automata. A veces a mis ánimos les dan ganas, y/o viceversa, se compran razones, tenidas, sonrisas, caricias, y no las muestran.