Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2010

Me cago en la fea vibra

No importa lo que piensen, sabes que te superas, sabes que se cumplirá lo que esperas. No estás de brazos cruzados viendo como el día pasa, sólo estás reflexionando y potenciando otra estrategia. Te conoces tanto que te desconoces en las ideas ajenas y es que hay palabras tan hirientes como el veneno de las culebras. Y si sabes que el lenguaje no son sólo vocablos, entenderás que incluso sus miradas duelen como clavos. Pero los clavos dificultarán tu avanzar, no te desangrarán. Y si de quien esperas un gesto de aliento recibes sólo reproche, que este no sirva de pretexto para acallar tu boche! Tienes un plan y debes hacerlo. Levántate del suelo, aunque ahora tengas osteoporeosis: Continúa tu fokin metamorfosis!

Llagas

Se me rompió la boca y el pezón izquierdo (el derecho también pero no sangra) Me quemé la yema de todos los dedos Explotó el tercer botón verde de mi chaqueta y cayó en tu nariz empolvada Mientras la limpiabas miraste mis senos encendidos, no encontraste nada dulce ahí El limonero nos saluda por la ventana, pensé y en seguida me acerqué a tus labios, pero fijaste tus ojos en el vaso de whisky - "¿Te vas a ir, cierto?" La noche era cálida excepto por ti

Sermón

Entonces llora y aprende Si no supiste o no te supieron

Toc toc -quién es -el eco

Siempre esta sensación, tan mía de mis entrañas y de mis afueras Esta sensación que no sé si es costumbre tal vez mi sangre, el componente de mis huesos o una infección, una enfermedad que de pronto brota, se le ocurre quemar va achurrascando todo De repente te hace gritar incluso sirve de motor, te estimula, hay euforia creación, pasión, cariño, caminos Sensación que de pronto pesa, de pronto encandila Es como el pelo, mi pelo. Te la puedes comer, te puedes atragantar vomitas quizás... De hecho Y el vomito no incluye el propiamente tal alimento; yo no me alimento sólo de comida Engullo muchas cosas. Oh, el asqueo, ¡explosión!

Acrobracia mitológica

Imagen
Yo fui ninfas. Cósmicas, naranjas, suaves, ardientes Trépida como las manos de un niño sosteniendo un fusil A veces como un disparo del diablo Tendidas mis ramas en la hierba Un trozo de seda moviéndose al ritmo de rotación de Venus Danzándose en el espacio para un semidiós Rozándole el sexo como una lengua enmudecida Lenta, fina, punzante Mientras él, erecto hasta el infinito Descubría mis botones enrojecidos Redescubría mis pliegues esponjosos de carne húmeda En función de la succión, salivación, punción El alma sujeta por hierro es penetrada por un rayo de calor y cae, cae, cae cada vez más alto cae La indumentaria se desata Balbuceamos frases sucias, incorrectas Llenos de ají, de ajo, de barro, de barrio marginal Remecimos las masas sin evocar ideología Un buen discurso pudo ser incluso Invocaciones al amor, tal vez Tonadas como de bordados y colores pasteles Tensión, tensión, tensión, tensión Un grito, una garra, uñas, palmas Tensión, tensión, tensión, tensión No se sabe si vibra ...