Anciana Violeta Azulclarito
La anciana está detenida observándose y sintiéndose. Se refugia en su guarida y en la oscuridad del bosque. Se apoya de su bastón, que rinde culto a la tierra. Tranquila como un ratón oculto en su madriguera. Está en una etapa de gestión o tal vez de mucho descanso. Se siente más feliz caminando descalzo. Mira hacia el cielo y las estrellas sabiéndose una de ellas, habla con seres pequeños, intuye con el soplo del viento. Reúne a todas sus mujeres, y les danza con flores y velas. Viste de violeta y de azul claro, cuando conecta con los magos. Algo le habla de alquimia, rugen con rabia las heridas. Cambia entonces la poción, se inventa de nuevo, otra cuestión.