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Mostrando entradas de diciembre, 2014

Brilla, todo brilla

Como los ritmos que uno inventa en una tarde de ocio, mientras está en la fila, o al esperar que se tueste el pan. Esos ritmos que salen como un láser de los dedos o por los poros de la piel, esos ritmos que se disparan desde el pecho, que pujan fuerte hasta una puerta, un vaso, una botella, un muslo y crean una sinfonía simple, llena de presente perfecto, llena de ti misma, de tu fuerza, de tu sensibilidad, de tu poesía, de tu honestidad, del sentir. Así mismo es como estoy, ahora, empezando a vivir el día a día, ahora, sin colores definidos, llena de matices y de formas, moldeable como el agua, escandalosa como el fuego, libre y alegre como el viento, femenina como la tierra. Toco mi vientre al caminar, pues algo, sé, aunque no sé que, algo nuevo se esta gestando. Toco mi plexo al hablar, y brilla fuerte mi garganta, muchos pañuelos se me están volando; los toman seres blancos, se los llevan hacia el mar, ahora son c...

Límites no

Tienen forma de cuadrados, los cuadrados tienen extremos, vértices, caras, lados, líneas. Las líneas pueden trazarse y pueden borrarse, a veces, como en esta ocasión, las líneas pueden abrirse, como ventanas o como puertas y entonces, no sabemos qué con exactitud, pero algo se abre, algo es más libre y al final, algo vuela, sube - viaja - choca - baja, vuelve a nosotros, transformado.

Punto suspensivo

Aparte, punto aparte, que triste ese puntito viviendo solo solito, al medio de las dos partes. Que todo lo une y todo separa, ahí en medio de las fronteras, no sabe adónde ir; su lugar está en unir y a veces en fragmentar, su lugar está en unir y a veces fragmentar. Que triste ese puntito, divaga por todos lados, cuando falta entendimiento, le pone llave a los candados. Que triste ese puntito, divaga por todos lados, pone plumas en la balanza y trata de equilibrar, la espalda se le hace lanza se clava la médula espinal. Que triste ese puntito, los ve a todos sin ver. que triste ese puntito, se esconde detrás de él. Un día salió de su casa camino a trabajar, estaban todos contentos, pero su alma quiso llorar, lloraba y lloraba su alma hasta que de él brotó, lloraba y lloraba su alma, hasta que de él brotó, un cuento viejito, un cuento lleno de hormigueos negros, y al caer de sus ojos agua, la historia no terminaba y al caer de sus ojos agua, la h...

4 años

Me duele el pecho no sé adonde ir, será que estoy calmándome, pero no puedo dormir. El perro me mira, siente mi dolor, él sólo da sonrisas y es muy juguetón. Me crujen las cañerías, hay óxido y carbón, mi cuerpo hoy rechina, como un viejo colchón. Que falsa esa historia, pero que útil al fin, lo tengo en mi memoria, ya no quiero fingir. Para qué ser tan parlante, si nunca brillé así, me sabe a disonante, reír sólo porque sí. ... Reír sólo porque sí. Hay tanta, tanta tela puesta sobre mi faz, puedo prender la vela y simple caminar. Qué ángeles me cuidan, qué seres me abren mar, no es que me crea tan genial, siénteme, no todo es vanidad.

Ganas

De pronto en silencio en el silencio de una canción me fui encontrando con imágenes de lejos, de lejos, de otro tiempo. Mi alma llora mi alma lloró, parece sombra que se acercó, el pecho se me aceleró con ganas de llorar. Sentirse joven, sentirse mar, suave y fuerte, sin dualidad. Identidad, que se perdió. Fidelidad, un falso amor. Idéntica a la dueña de tu primer refugio, quiero llorar, quiero explotar, angustia, angustia. Los mismos gestos, la misma seriedad, fruncido el ceño, puños que apretar no quieres dueños, falsa libertad. ¿Hacia dónde vas? estrella fugaz. Silencio eterno en el corazón, un vomito negro todo ha de salir, te empujan un poco, las ganas de vivir. Las ganas de vivir, las ganas de vivir, las ganas de vivir.