Lloro. Se deforma la cara. Pero la fe está, siempre
Quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir. En serio, quiero cumplir mis sueños. No me quiero morir hasta tener el pelo liso y blanco, pero no puedo más con este alambre de púas. Sáquenlo de aquí por favor. Déjenme ser feliz. Déjenme ser feliz. ¿Acaso yo le he quitado las posibilidades a alguien? No lo creo. Y si lo he hecho, desde el fondo de mi alma le pido perdón, aunque no creo haberlo hecho. Lo único que pido es que no me quiten más las fuerzas, es que no me las van a quitar ¡No me van a quitar las fuerzas!, aunque ahora me sienta desvanecer de pena. Puede que ahora esté débil y un grito me haga morir, pero voy a reponerme. Tengo la cura, siempre la he tenido, mi dosis de alegría y optimismo a veces disminuye, pero siempre está. Siempre. Mi esencia es una nube púrpura que no se tiñe de negro. ¡Pero saquen ese alambre de púas! Está bien, lo sé, yo dije que podía vivir con el ahí mirándome, cortándome la piel. Y puedo, mas no deja de dolerme, no deja de dolerme. No soy de piedra, tod...