No tengo nada que hacer

Sóplame en la orilla,
quiero más de una semilla,
quiero versos por plantar.

Lámeme el cerebro
con la fruta de un cerezo
que en primavera va a despertar.

Abro una caja
y dejo volar mis lajas,
se hace grande la verdad,
estoy disfrutando,
me pregunto si eso es malo,
aunque ya sepa que no en realidad.
Corro por el pasto,
como un corazón mundano,
pero el alma brilla más.

A mí no me importa,
si pongo cara de rota,
tengo claras mis notas,
me gustaría saber si ellos también.
Quiero un rezo de ultramar,
tengo un rezo un ultramar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Ah?

As

Para qué