Gracias, río Jordán



Es raro, tengo una mezcla de pena, de mucha emoción y nostalgia, junto a una alegría y un agradecimiento gigante. A veces, el destino que cada uno elije, nos obliga a dejar ir a personas, sentimientos, sueños que uno quisiera tener y realizar toda la vida. Este año me enamoré como hace mucho tiempo no lo hacía, bueno, yo creo, siento y confío en que realidad me re-enamoré, por lo mismo me costó tanto permanecer junto a ese hombre-niño, que me hizo sentir desnuda siempre. Uno espera que la persona que amas saque lo mejor de ti, pero en mi caso no fue así, o ya sí, en parte jaja, pero también escarbó, sin querer hacerlo, en mi partes más oscuras y, aunque me sirvió para verlas con claridad y aceptarlas, no deseo vivir de acuerdo a esas partes, si no que todo lo contrario, deseo sanar lo que provocó que mi ego las adoptara, sin cambiarme, pero sí mejorarme. En mi alma, en mi corazón, tengo la certeza de que es el gran amor de mi vida, de que lo conozco de toda la vida, de todas las vidas, de toda nuestra existencia. Pero ambos hemos venido a la tierra por algo, él a trabajar en lo material, yo a trabajar en lo espiritual. Él a enseñarle a los demás a ser ellos mismos, yo a enseñarles a abrir el corazón. Tú luna y yo sol, pudimos haber sido felices complementándonos y dando juntos luz al mundo como siempre soñamos, pero hay barreras, miedos y culpas que debemos sanar estando separados. Yo no pude con tus bichos, ni tú pudiste con mis mochilas, y viceversa. Confío y deseo que el universo nos volverá a juntar, no sé cuántas vidas pasen, será cuando ambos podamos ser sabiendo que el otro es. Pero estás conmigo y yo estoy contigo, ahora y siempre. Al otro lado de tu alma. Te amo y gracias Gracias, universo. Gracias a todos los testiguitos de luz que tuvo este amor. A nuestros ángeles, escoltas, animales, en fin, todos los que nos acompañaron en este proceso tan hermoso que fue sanamarnos.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Ah?

As

Para qué