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No hermosura

El día se nos va en acumular basura. Los tesoritos se tiran al contenedor. La basura es un túmulo de oro a los pies del señor, que él usa muy bien a su favor. De repente nos alcanza vida, ahí se nos ocurre reciclar emociones, producimos lo que queremos por quienes queremos, ahí recién aflora hermosura. Pero ojo que sólo un poquito, la magia está en sudar por montones, sin pedirse razón, sin mencionar amor, cultura, hermandad, ni diversión. Basta saber el hambre de los ricachones, y tendremos la carne funcionando a destajo. ¿Sienes, piel... Alma? No, esos no existen en la bolsa de valores.

Divago en ti

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A ti quién no te escribiría un poema o al menos intentaría hacerlo, quién Si te vistes inerente de pasión y hablas pétalos en forma de espinas. Si miras y apuñalas, robas mientras das, aplaudes y criticas, ¿contradicción o divinidad? Quien, amor, no quiere encontrarte por firmado ni te intuye delirante, como yo bien te sé desde una sonrisa flamante. Sí, delirante, tan lleno de fuego, tan azul y profundo, embriagador de misterio. Tan así que me matas y energizas, cual dosis de heroína en mis pobres abscisas. Es que estás desordenando u ordenando todo Endulzando, cimentando, enloqueciendo, violentando me tanto Juicio de menos que el mundo, aquel de encerrarte en un frío cubo. ¡Ah mi amor, si supieran!, Locura y Fantasía son comadres queridas, inútiles rameras que les sirven por un rato. Ni hablar de nuestro canto, ¡ay qué celibato! si no es a Dios, esto ya debiera tenernos claustros. Mas estamos en algo parecido escapándonos de lo aburrido, tenemos algo así como que no se sabe, pero tien...

No sé decir

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En vez de suero, hiel

Tantas penas enterradas en el fondo del alma, cubiertas con sangre, tierra y alcohol. Una mezcla mortal que se está comiendo todo, un trago amargo de autenticas lágrimas no salen a flote, tensan tu armazón, queman la garganta pero más el corazón. Ah, mi amor, tú me sabes a las imperfecciones Esas que repelo, luego conozco, mastico, más tarde asquean, duelen, se aceptan, Y por loca razón, se acaban amando. También les contrastas, pues eres tenaz, como este sentimiento, mi vida, y así deleitas y así dueles, Así te lo entrego todo sin poder darte nada. Te siento y te sé tan desolado, Soñando, aguardando, lo mismo, pero distinto. Esas contradicciones que dictan desde recónditos astros, son tildes que nos marcan la piel y más.

Tan (inde)pendiente

De repente a mis ojos les da conjuntivitis, pierden el sentido de la visión y se adentran. A veces mis oídos agudizan más su agudización, vuelan hasta allá con y en lo que escuchan. En ocasiones mi boca se mueve para murmurar algo más inquietante, atendible, seductor de lo normal. De repente a mis extremidades les da el síndrome de las piernas inquietas, pero no cuando duermo. A veces a mis ánimos les dan ganas, y/o viceversa, se compran razones, tenidas, sonrisas, caricias. En ocasiones mi cuerpo ejerce su autonomía y se va, en ciertos ocasos mi cuerpo es autómata y se automata. A veces a mis ánimos les dan ganas, y/o viceversa, se compran razones, tenidas, sonrisas, caricias, y no las muestran.

Parece, es por ahí.

A los once el piano me mató, la letra me mató, la voz de Julieta me mató. A los quince la batería me mató, el video casi me mató, la letra me mató. A los dieciocho la letra me sigue y sigue matando. ¿Bueno o malo aquello?, no sé. Tengo claro que siempre voy a verme, escucharme, sentirme en este bueninvento.

Síntomas pre-invierno

Hace tiempo que no tengo con quien compartir mis cigarros Me he convertido en una mujer de sopas para uno y besos para nadie El sonido del piano me inunda de afilada nostalgia O la nostalgia hace que me afile al son del piano El frío congeló lo único cálido que me iba quedando Y el aire hizo un cordón de pelusas para asfixiarme Mudez voluntaria desde la época de primera comunión: Molestia no planeada que pesa de toneladas un millón Debo buscar la manera de enfrentar la re ¡atchú! Enfrentarme con la reali ¡atchú!... realidad. Síntomas pre-invierno, tal vez necesite Próximamente: cita con el sicóloco