Divago en ti

A ti quién no te escribiría un poema
o al menos intentaría hacerlo, quién
Si te vistes inerente de pasión
y hablas pétalos en forma de espinas.
Si miras y apuñalas, robas mientras das,
aplaudes y criticas, ¿contradicción o divinidad?

Quien, amor, no quiere encontrarte
por firmado ni te intuye delirante,
como yo bien te sé desde una sonrisa flamante.
Sí, delirante, tan lleno de fuego,
tan azul y profundo, embriagador de misterio.
Tan así que me matas y energizas,
cual dosis de heroína en mis pobres abscisas.

Es que estás desordenando u ordenando todo
Endulzando, cimentando, enloqueciendo, violentando
me
tanto

Juicio de menos que el mundo,
aquel de encerrarte en un frío cubo.
¡Ah mi amor, si supieran!,
Locura y Fantasía son comadres queridas,
inútiles rameras que les sirven por un rato.
Ni hablar de nuestro canto, ¡ay qué celibato!
si no es a Dios, esto ya debiera tenernos claustros.

Mas estamos en algo parecido
escapándonos de lo aburrido,
tenemos algo así como que no se sabe,
pero tiene sabor, olor y a veces palabras suaves.
No sé bien decir, ahora no sé bien mostrar,
menos mis sentimientos redactar.
Te tomo y te suelto la mano,
por el miedo que me entregó aquel enano.

Hay sólo algunas líneas lúcidas
en esta historia, en este micro cuento.
Empiezan con tanto,
terminan con no querer terminar,
terminan cerca y más allá del sistema solar.

Comentarios

Trovator ha dicho que…
Círculos viciosos entre comenzar y terminar... El amor lo cambia de vicioso a virtuoso, y de círculo a espiral.

Lindo espacio! Un saludo!

Entradas populares de este blog

¿Ah?

As

Para qué