En vez de suero, hiel

Tantas penas enterradas en el fondo del alma,
cubiertas con sangre, tierra y alcohol.

Una mezcla mortal que se está comiendo todo,
un trago amargo de autenticas lágrimas
no salen a flote, tensan tu armazón,
queman la garganta pero más el corazón.

Ah, mi amor, tú me sabes a las imperfecciones
Esas que repelo, luego conozco, mastico,
más tarde asquean, duelen, se aceptan,
Y por loca razón, se acaban amando.

También les contrastas, pues eres tenaz,
como este sentimiento, mi vida,
y así deleitas y así dueles,
Así te lo entrego todo sin poder darte nada.

Te siento y te sé tan desolado,
Soñando, aguardando, lo mismo, pero distinto.

Esas contradicciones que dictan desde recónditos astros,
son tildes que nos marcan la piel y más.

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