Retorno a mi casa
Lo que a ti te llamaba
era mi encanto
lo que a ti te llamaba, cariño
eran mis encantos,
mis vestidos rayados
y mis faldas de colores alegres.
Lo que a ti te llamaba,
eran mis soles, mis rayos rosas,
y los puntos azules en mi aura,
pero en profundidad,
no había nada de verdad,
fue como un amarre
de nuestro inconsciente.
Almas buscando el verdadero amor.
Dentro de mí aún guardaba recuerdos
y me perdía hasta hace poco
tratando de encontrar esa luz
que encontré al estar juntos.
Pero el tiempo pasa,
los apegos sólo nos hacen sufrir,
y por fin, después de tantas vueltas
he comprendido que no soy
quien me hiciste creer.
En mi pecho guardo gratitud
y abrazo con humildad nuestra historia,
consciente, eso sí, ahora,
de la que es mi verdadera voz.
Ya no te pediré más perdón,
ni tú me enviarás más abrazos,
otro habrá en mi regazo,
y cada uno encenderá su pregón.
Comentarios