Me hago caso

Ahora comprendo que fui buena,
que di mas de lo que valía la pena,
que fui paciente
de corazón.

Comprendo que quise entregarme
desde un principio a tus instintos,
que tu mirada
fue bendición.

Pero las cosas no salieron,
nunca como yo esperaba
y sin embargo,
por ti apostaba.

Fuiste un niño
con miedo y frío
que me perdió.

Fuiste un niño
con miedo y frío
que me perdió.

Todas las veces que juzgaste,
todas las veces que lloraste,
sentía que yo era en carne la maldad,
pero ahora al fin he comprendido,
que todo eso fue artificio,
de tu propia historia un maleficio
y me hundí en tu dolor.

El tiempo pasa y todo cambia,
y ahora después de tantos años,
le hago caso a mi intuición:

Yo no fui mala,
fui soberana
de la razón,
y ya no mientas,
que tus historias
no creo yo.

Te entregué todos mis dones,
mis más grandes ilusiones
y me perdí frente a tu ser.
Le di el poder
a tus temores,
a tus discursos de colores,
a las creencias de tu gen.
Es cierto,
desbloqueaste en mí
muchos canales internos,
pero algo en ti me reprimía,
mis ideas que nítidas fluían
fuiste callando con tus heridas.

Yo no fui mala,
fui soberana
de la razón,
y ya no mientas,
que tus historias
no creo yo.

Fuiste un niño
con miedo y frío
que no escuchó.

Fuiste un niño
con miedo y frío
que me aburrió.

Fuiste un niño
que con su mirada
me sonrió.

Pude sentirte hace un momento,
consolado por tu madre,
que nada bueno de mi pensó
y todos esos juicios suyos,
todos sus ataques mentales
me destrozaron el corazón.
Porque creo que nunca supieron
cuánto tiempo de ti estuve enamorada
ni cuánto de mí decidí dejar en pausa,
porque sí, decidí estar estancada.

El tiempo pasa y todo cambia,
y ahora después de tantos años,
le hago caso a mi intuición.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Ah?

As

Para qué