Esto
La mañana y la' lagaña'; la patraña que no engaña;
la pica' de la araña; aquello que ataña;
la distancia que dañó y que daña.
La verde manzana reflejándose en la pileta
refleja aún movimientos de la ruleta.
Yo sé que chapoteas aquí también, yo sé
yo sé que chapoteas, estás en la otra orilla.
Las cartas me dijeron algo que nos destiñe:
hay mucho orgullo (ese que es como un zurullo)
Somos dos frutas, somos dos piedras, somos dos lagos.
Distintas. Somos lo mismo. Por eso te extraño.
De toda confusión, de toda rabia, me di un largo baño.
Y hoy sólo tengo buenos deseos,
un corazón grande de lejos.
Algo así como explorar las cajas de la ropa americana
y untarlas con vibra buena por si un día, tú,
la recibes al hacer la misma acción.
Nunca se tiene la certeza,
pero se hace igual.
Así es toda acción
u ojala así fuera.
Sin certeza, sin interés.
Evitar el conflicto y que reine el gran sabio.
Ante ayer vi a tu madre revolviendo en los mismos lugares,
pienso que nada es casualidad. No existe tal cosa.
Hace días que te había estado visitando, o tu a mí.
Casi es un año del perfecto daño.
Estoy sentada aquí, junto a mi perra,
con mi paz, con mi luz, con mis sobres.
Los diarios, las carcajadas y las hebras.
Y como no hay certeza,
y como aquello ya no me taladra la cabeza
me doy cuenta de cuanta destreza
hay en tratar recuerdo, pena y rencor, con sutileza.
Me persigue la simplicidad;
esta vida, hermosa ! brillante !
palabras fáciles y así es todo.
Me refiero a sacarnos el lodo;
me refiero a recordar tu nombre con mi apodo.
Me refiero a inocentemente referirme,
contarte esto sin ninguna duda desde mi parte,
mirando dentro de la corteza,
mirando y sintiendo con fortaleza.
Esto... que te quiero.
Te quiero.
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