Colcha
Siempre hay un pedazo que rescatar, flores para colgarse en las extremidades, adornarse con luz. Vestirse, desvestirse, según la ocasión. Estás aquí y yo estoy un poco más acá, recostados sobre trenzas vemos el techo caer y nada, nada, nada. Nada podemos perder! Nunca es bueno mentirse así, abandonar la idea del amor o tenerla muy presente. Yo sólo quiero disfrutar cada micro segundo y no retorcerme las neuronas con lo que pasará. No me digas quién eres, no me digas quién quieres ser. Yo sola lo descubriré, ya sola lo descubrí una vez. Yo solamente quería lo que quise... Hoy tengo ganas de amarte sin ninguna rabia. Te tocaré y sabrás de qué estoy hecha. Nada, nada, nada, nada vamos a perder! Nuestros fantasmas se han ido. Es un reencuentro o un encuentro, más lo último y también lo primero. Tu piel dejó de ser egoísta cuando mostré que la mía nunca lo fue. Hasta esta guarida se ve más brillante ahora ¿o es en la memoria que todo se había distorsionado? Tú, tan honesto y oculto al mismo tiempo, pero honesto al fin y al cabo: verdadero, natural, impulsivo y pacífico, como las vertebras que suenan a las 7 de la mañana. Siempre tan lleno de tonos rojizos y anaranjados, reviviendo mi piel con tan poco. Mi emoción no es la de antes. Ahora quizás seas tú el mendigo de una limosna que jamás te podré dar, sencillamente te piensas desprovisto de amor. Pero mírame, Fleiflifli "eso que buscas ya lo tienes" Soy el medio por el cual gritas tanto de eso y tú fuiste mi medio también. Somos un lindo retrato a crochet la colcha es tan cálida cuando recordamos anécdotas y nos burlamos de nosotros mismos juntos y jamás revueltos. Alegre. Ironía. Sonrisas. Risas. Carcajadas. Silencio. Te miro largo rato. En blanco. Tú, me miras, inquieto, como nunca. Y es raro. Tal vez, recién ahora me estés conociendo... El tejido está terminado. Nos vimos y nos vamos.
Comentarios