Me pegué en la cabeza

En vez de cortarme la cabeza, sólo me pegué en ella.
No sé porqué hice tanto alboroto. Qué más da, fue otro lapsus para agregar a la colección. Ahora se da vuelta la página, nos sacudimos el traste y seguimos con la actitud que nos caracteriza. ¡Alegría, fe y fuerza! No pienso cambiar lo que amo: ¡voy a seguir soñando como hueona!.
Chao pescado.

Comentarios

Doméstico ha dicho que…
A veces llegan esos lapsus, no sé si serán como los míos que son muy frecuentes pero de repente se me acaba todo, el optimismo, las ganas y todo eso.

Pero después como que la cosa se calma, me quedo con la penúltima línea.

Me encanta soñar. =)

Un abrazo.

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