Es raro, tengo una mezcla de pena, de mucha emoción y nostalgia, junto a una alegría y un agradecimiento gigante. A veces, el destino que cada uno elije, nos obliga a dejar ir a personas, sentimientos, sueños que uno quisiera tener y realizar toda la vida. Este año me enamoré como hace mucho tiempo no lo hacía, bueno, yo creo, siento y confío en que realidad me re-enamoré, por lo mismo me costó tanto permanecer junto a ese hombre-niño, que me hizo sentir desnuda siempre. Uno espera que la persona que amas saque lo mejor de ti, pero en mi caso no fue así, o ya sí, en parte jaja, pero también escarbó, sin querer hacerlo, en mi partes más oscuras y, aunque me sirvió para verlas con claridad y aceptarlas, no deseo vivir de acuerdo a esas partes, si no que todo lo contrario, deseo sanar lo que provocó que mi ego las adoptara, sin cambiarme, pero sí mejorarme. En mi alma, en mi corazón, tengo la certeza de que es el gran amor de mi vida, de que lo conozco de toda la vida, de todas las vida...