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En vez de suero, hiel

Tantas penas enterradas en el fondo del alma, cubiertas con sangre, tierra y alcohol. Una mezcla mortal que se está comiendo todo, un trago amargo de autenticas lágrimas no salen a flote, tensan tu armazón, queman la garganta pero más el corazón. Ah, mi amor, tú me sabes a las imperfecciones Esas que repelo, luego conozco, mastico, más tarde asquean, duelen, se aceptan, Y por loca razón, se acaban amando. También les contrastas, pues eres tenaz, como este sentimiento, mi vida, y así deleitas y así dueles, Así te lo entrego todo sin poder darte nada. Te siento y te sé tan desolado, Soñando, aguardando, lo mismo, pero distinto. Esas contradicciones que dictan desde recónditos astros, son tildes que nos marcan la piel y más.

Tan (inde)pendiente

De repente a mis ojos les da conjuntivitis, pierden el sentido de la visión y se adentran. A veces mis oídos agudizan más su agudización, vuelan hasta allá con y en lo que escuchan. En ocasiones mi boca se mueve para murmurar algo más inquietante, atendible, seductor de lo normal. De repente a mis extremidades les da el síndrome de las piernas inquietas, pero no cuando duermo. A veces a mis ánimos les dan ganas, y/o viceversa, se compran razones, tenidas, sonrisas, caricias. En ocasiones mi cuerpo ejerce su autonomía y se va, en ciertos ocasos mi cuerpo es autómata y se automata. A veces a mis ánimos les dan ganas, y/o viceversa, se compran razones, tenidas, sonrisas, caricias, y no las muestran.

Parece, es por ahí.

A los once el piano me mató, la letra me mató, la voz de Julieta me mató. A los quince la batería me mató, el video casi me mató, la letra me mató. A los dieciocho la letra me sigue y sigue matando. ¿Bueno o malo aquello?, no sé. Tengo claro que siempre voy a verme, escucharme, sentirme en este bueninvento.

Síntomas pre-invierno

Hace tiempo que no tengo con quien compartir mis cigarros Me he convertido en una mujer de sopas para uno y besos para nadie El sonido del piano me inunda de afilada nostalgia O la nostalgia hace que me afile al son del piano El frío congeló lo único cálido que me iba quedando Y el aire hizo un cordón de pelusas para asfixiarme Mudez voluntaria desde la época de primera comunión: Molestia no planeada que pesa de toneladas un millón Debo buscar la manera de enfrentar la re ¡atchú! Enfrentarme con la reali ¡atchú!... realidad. Síntomas pre-invierno, tal vez necesite Próximamente: cita con el sicóloco

¿Ah?

Usa la brújula, bruja, Esa que te guía por las murallas de esponja; Ahí, en el falso manicomio eres feliz, Te olvidas de tener que olvidar. No dejes que lo otro te encienda ¡No! No te quemes a lo bonzo, Que ese gusanito no te corte la yugular Quítalo sin miedo, anda, quítalo y aplástalo Aunque tengas que borrar colores de la croquera Qué importa, puedes pintarla otra vez Ahora corre, corre hasta los trocitos de algodón Que te tapen la herida, diles que te tapen la herida. Pero no hay, no hay trocitos de algodón Ni de azúcar ni de sal, se fueron todos Eres un punto negro en la hoja Y nadie es capaz de dibujar otro a tu lado Mas no te canses de buscar, Mira fuera de ese universo ¿Nada? Sigue mirando Mira, encuentra y toma No sabes tomar, acercarte. No sabes, no puedes, quieres, no sabes No sabes, no puedes, Quieres, no sabes No sabes, ................ No puedes, .................................... Quieres , ..................................................... No logras. ¿Te vas a qu...

¿Te cuento?

Me estás volviendo loca, enserio Loca como antes, un antes no muy lejano Me estás haciendo volar ¡Mírame!, estoy llegando a la mesosfera Aunque tal vez no quieras, aunque no te des cuenta, me estás haciendo volar hasta mi planeta, donde la intuición y los sueños se juntan, sobre todo en la noche Empiezo a creer que lo que hay ahí, esos lienzos que pintas con palabras rojas, sólo los de palabras rojas, son para mí Y confieso tener miedo, pues ya oí que no debo pegarme en el cielo, que allá iré cuando el reloj se detenga, según dijo un día mi abuela, pero no me gusta cortar la cuerda que me sostiene, no me gusta estar obligada a chocar con el techo y a usar zapatos con chinches para transitar en el piso enmarañado. Me gusta estar flotando aquí, contigo, sombra-algodón de azúcar Me agradas aunque no logre ver dentro de tus ojos, porque ni tus ojos veo Me agradas porque te siento, abrazo invisible Y tengo esperanzas que crecen como enredaderas, que a su vez, esperan ser flores hacia tu cor...

Las llaves

¿Qué puedo hacer si las palabras están bajo siete llaves y sólo tengo un par de estas? ¡Donde busco a las que restan, cómo las busco! No sé donde las dejé. Sé que en el colgador de llaves no, nunca he tenido uno Ya registré los sillones, abajo y detrás de los muebles, di vuelta a mi habitación Tal vez deba meterme en la vieja y sucia bodega a remover el polvo de sus murallas Sé que en mis ojos no se encuentra dulzura hasta que se mira mi ............................................................................... corazón: En los tiempos de arcoiris, en mis tiempos más puros, un cielo negro escupió sobre mi cabeza sin piedad Fue cuando me transformé en la herrera de una armadura que pudiera protegerme en la larga batalla Y lo hace aún, pero hoy quiero quitarla Por eso me urgen las llaves, quisiera encontrarlas para deshacer estos nudos y atreverme como antes Aunque, si hago memoria... Oh, ¡están en mi bolsillo!, siempre han estado ahí, Mas no sé como usarlas. Tal vez logre abrir el...