Tengo

Tengo un hilo,
un telarcito pequeñito.
Tengo aleteos de mariposas
y libélulas blancas.
Tengo como un polvillo,
que es bálsamo en mis manos.
Y tengo risas, carcajadas, cantos,
cariños de carnaval.

Tengo mi voz recuperándose,
al unísono en estado de alerta y pasividad.
Tengo mi esencia despertándose,
y aún le gana el letargo,
aún le gana el cansancio
y los recuerdos viejos.
Pero la tengo,
y eso es lo más importante.
La tengo en mi vientre,
empuñada, abierta, movediza y galopante.

Tengo como un polvillo,
que es bálsamo en mis manos,
es bálsamo en mis manos
y cuando lo esparzo cae como escarcha.
Me alivia y me sana,
me hace sentir más humana.
Lejos de verdades mundanas,
es que encuentro mi propia asana.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Lloro. Se deforma la cara. Pero la fe está, siempre

No vendo

Agradeciendo un microchip