4 años

Me duele el pecho
no sé adonde ir,
será que estoy calmándome,
pero no puedo dormir.

El perro me mira,
siente mi dolor,
él sólo da sonrisas
y es muy juguetón.

Me crujen las cañerías,
hay óxido y carbón,
mi cuerpo hoy rechina,
como un viejo colchón.

Que falsa esa historia,
pero que útil al fin,
lo tengo en mi memoria,
ya no quiero fingir.

Para qué ser tan parlante,
si nunca brillé así,
me sabe a disonante,
reír sólo porque sí.

... Reír sólo porque sí.

Hay tanta, tanta tela
puesta sobre mi faz,
puedo prender la vela
y simple caminar.

Qué ángeles me cuidan,
qué seres me abren mar,
no es que me crea tan genial,
siénteme, no todo es vanidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Ah?

As

Para qué