Deseos

Desería que te acercaras a mí con tu esencia en los brazos, estrechada a tu pecho y a la tierra, dibujándote en el espacio con sencillez. Así yo podría desearte, si con tus dedos dejaras caer como a la sal, suavemente, los carteles que te lapidan y empañan la visión de lo que quizás realmente seas tú, si controlaras al enemigo de la humanidad, y guardaras silencio en ciertos momentos. Si notara un esfuerzo, si miraras con amor y encarcelaras entre el suelo y la planta del zapato tus sospechas y tus análisis, al menos, por un segundito, yo me atrevería a confesar que cuando rozas mi piel, un poco me derrito.

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